Doctora Ximena Collao advierte que si bien hasta ahora no se ha detectado el virus que causa esta enfermedad en los ejemplares de Aedes aegypti hallados en el último tiempo en el país, al aumentar el número de casos importados se eleva el riesgo de que un mosquito no portador del virus pique a una persona con dengue, se infecte y lo trasmita a más personas.

En las últimas semanas, diversos medios de comunicación y redes sociales han alertado sobre la preocupante alza que exhiben los casos de dengue en Sudamérica, en especial en Brasil, Perú y Argentina, países donde su incidencia durante los tres primeros meses de 2024 duplica y hasta triplica la de años anteriores, por lo que en ellos ya se habla de epidemia y sus respectivos gobiernos han decretado el estado de emergencia en vastas zonas y ciudades, luego de confirmar cientos de miles de personas contagiadas, de las cuales centenares han muerto.

El dengue es una enfermedad de origen tropical que transmite el mosquito Aedes aegypti, insecto que actúa como vector biológico de los virus que además de esta patología causan otras tanto o igualmente peligrosas, como son la fiebre amarilla, el zika y la chikungunya.

En Chile, especialmente en las regiones del Norte Grande, también se han encendido las alarmas por esta situación. En efecto, en su último boletín epidemiológico publicado el 11 de marzo pasado, el Ministerio de Salud (Minsal) informó 86 casos de dengue en el territorio nacional, todos ellos importados. Es decir, los afectados corresponden, exclusivamente, a personas que se infectaron y contrajeron este mal fuera de nuestras fronteras, en su gran mayoría turistas chilenos que visitaron alguno de los tres países mencionados.

Frente a este escenario, Ximena Collao, doctora en Microbiología, viróloga y docente de la Escuela de Medicina de la Universidad de Valparaíso, sostiene que si bien hasta ahora las acciones adoptadas por las autoridades sanitarias chilenas para evitar que se generen casos autóctonos de dengue en Chile han sido las adecuadas, no se puede garantizar que a futuro eso siga siendo así, toda vez que el Aedes aegypti, que es endémico en Rapa Nui —donde este miércoles se confirmaron veinte casos autóctonos— y cuya presencia se ha hecho cada vez más notoria en Arica, se propague rápidamente a otras regiones.

El dengue es una enfermedad de carácter viral que se transmite por mosquitos hembra de la especie Aedes aegypti, principalmente, y el Aedesalbopictus, en menor grado.

El dengue es una enfermedad de origen tropical que transmite el mosquito Aedes aegypti, insecto que actúa como vector biológico de los virus que además de esta patología causan otras tanto o igualmente peligrosas, como son la fiebre amarilla, el zika y la chikungunya.

En Chile, especialmente en las regiones del Norte Grande, también se han encendido las alarmas por esta situación. En efecto, en su último boletín epidemiológico publicado el 11 de marzo pasado, el Ministerio de Salud (Minsal) informó 86 casos de dengue en el territorio nacional, todos ellos importados. Es decir, los afectados corresponden, exclusivamente, a personas que se infectaron y contrajeron este mal fuera de nuestras fronteras, en su gran mayoría turistas chilenos que visitaron alguno de los tres países mencionados.

Frente a este escenario, Ximena Collao, doctora en Microbiología, viróloga y docente de la Escuela de Medicina de la Universidad de Valparaíso, sostiene que si bien hasta ahora las acciones adoptadas por las autoridades sanitarias chilenas para evitar que se generen casos autóctonos de dengue en Chile han sido las adecuadas, no se puede garantizar que a futuro eso siga siendo así, toda vez que el Aedes aegypti, que es endémico en Rapa Nui —donde este miércoles se confirmaron veinte casos autóctonos— y cuya presencia se ha hecho cada vez más notoria en Arica, se propague rápidamente a otras regiones.

“En mayo del año pasado se encontraron larvas y ejemplares adultos de este insecto en las inmediaciones del Puerto Terrestre de Los Andes. Ha ocurrido lo mismo en Arica y en Tarapacá. No obstante, las autoridades sanitarias descartaron la presencia en ellos de los virus causantes del dengue y otras enfermedades. Es decir, desde hace bastante tiempo sabemos que el vector que transmite el dengue está presente en nuestro país, y por eso es preocupante el aumento del número de casos importados, ya que con ello se eleva el riesgo de que un mosquito no portador del virus pique a una persona contagiada, se infecte y lo trasmita a más personas, provocando así los primeros casos de dengue autóctono en Chile continental. Es decir, una simple picadura —en estas condiciones— podría cambiarlo todo. De ahí que es importante aislar a las personas que ingresan al país con síntomas de dengue y, desde luego, evitar que circulen por las zonas donde este mosquito ya ha sido detectado”, argumenta. 

Fenómeno multifactorial

La académica e investigadora de la UV aclara que su postura frente al incremento de los casos autóctonos de dengue no apunta a generar alarma, sino, muy por el contrario, a concienciar a la población sobre las implicancias y los riesgos asociados a la presencia en Chile del mosquito Aedes aegypti, toda vez que esos son los mismos objetivos de la alerta sanitaria que desde agosto de 2023 el Minsal mantiene en el territorio comprendido entre las regiones de Arica y Metropolitana.

Asimismo, la doctora Collao sostiene que las razones que explican el avance de este mosquito desde zonas tropicales a subtropicales y mediterráneas no tiene que ver sólo con el cambio climático, sino con una serie de fenómenos que en conjunto han favorecido su adaptación en otras zonas.

“La causa de la presencia en Chile continental del Aedes aegypti, y también del Anopheles pseudopunctipennis, el mosquito responsable de transmitir la malaria, es multifactorial. Tiene que ver tanto con la falta como con el exceso de lluvias, dado que ambas condiciones generan acumulación de aguas estancadas, lo que favorece el ciclo de vida del mosquito. También influye el mayor movimiento de mercancías, la deforestación, el trasporte y la interconexión global. De igual manera se ve influida por la masiva migración de personas sin mayor control sanitario. En la actualidad, por ejemplo, una persona puede viajar a una región tropical y volver a su lugar de origen en un solo día, infectado o portando el vector sin darse cuenta”, acota.

Observatorio para el mosquito

Precisamente, el estudio de las distintas características del virus, el vector y el medio ambiente son parte de los objetivos que persigue el proyecto de investigación “Red Una Salud: dengue y arbovirus emergentes de importancia médica (DEMIV-OH)”, iniciativa impulsada por un equipo de investigadores de las carreras de Medicina e Ingeniería Civil Biomédica y de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Valparaíso, que junto a entidades asociadas buscan crear un observatorio de detección precoz, prevención y vigilancia para ayudar al control de este insecto que actúa como vector de los virus que causan el dengue y otras peligrosas enfermedades, como parte de un estudio de campo colaborativo e interdisciplinario que es financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID).

Como directora del proyecto, Ximena Collao enfatiza que uno de los productos de esta propuesta es la habilitación de una plataforma digital que gradualmente permitirá conocer la distribución del mosquito Aedes aegypti en Chile, comenzando por la ciudad de Arica y la isla de Rapa Nui, y también acceder a información de interés sobre los riesgos y efectos que su presencia puede tener para la población.

“Lo que este proyecto iniciado en noviembre de 2022 pretende es desarrollar una  herramienta de prevención y vigilancia temprana en entomovirología, que mediante un abordaje One Health e incorporando innovación y nuevas tecnologías, tomando en cuenta la coordinación con las autoridades sanitarias, contribuya a la detección de este insecto, para así lograr su control y, con ello, prevenir que se introduzca el virus dengue y otros arbovirus de importancia médica, como sucede sobre todo en países y latitudes tropicales, los cuales suelen afectar de manera severa a las poblaciones de los territorios donde se encuentra”, concluye su directora.

“En mayo del año pasado se encontraron larvas y ejemplares adultos de este insecto en las inmediaciones del Puerto Terrestre de Los Andes. Ha ocurrido lo mismo en Arica y en Tarapacá. No obstante, las autoridades sanitarias descartaron la presencia en ellos de los virus causantes del dengue y otras enfermedades. Es decir, desde hace bastante tiempo sabemos que el vector que transmite el dengue está presente en nuestro país, y por eso es preocupante el aumento del número de casos importados, ya que con ello se eleva el riesgo de que un mosquito no portador del virus pique a una persona contagiada, se infecte y lo trasmita a más personas, provocando así los primeros casos de dengue autóctono en Chile continental. Es decir, una simple picadura —en estas condiciones— podría cambiarlo todo. De ahí que es importante aislar a las personas que ingresan al país con síntomas de dengue y, desde luego, evitar que circulen por las zonas donde este mosquito ya ha sido detectado”, argumenta. 

Fenómeno multifactorial

La académica e investigadora de la UV aclara que su postura frente al incremento de los casos autóctonos de dengue no apunta a generar alarma, sino, muy por el contrario, a concienciar a la población sobre las implicancias y los riesgos asociados a la presencia en Chile del mosquito Aedes aegypti, toda vez que esos son los mismos objetivos de la alerta sanitaria que desde agosto de 2023 el Minsal mantiene en el territorio comprendido entre las regiones de Arica y Metropolitana.

Asimismo, la doctora Collao sostiene que las razones que explican el avance de este mosquito desde zonas tropicales a subtropicales y mediterráneas no tiene que ver sólo con el cambio climático, sino con una serie de fenómenos que en conjunto han favorecido su adaptación en otras zonas.

“La causa de la presencia en Chile continental del Aedes aegypti, y también del Anopheles pseudopunctipennis, el mosquito responsable de transmitir la malaria, es multifactorial. Tiene que ver tanto con la falta como con el exceso de lluvias, dado que ambas condiciones generan acumulación de aguas estancadas, lo que favorece el ciclo de vida del mosquito. También influye el mayor movimiento de mercancías, la deforestación, el trasporte y la interconexión global. De igual manera se ve influida por la masiva migración de personas sin mayor control sanitario. En la actualidad, por ejemplo, una persona puede viajar a una región tropical y volver a su lugar de origen en un solo día, infectado o portando el vector sin darse cuenta”, acota.

Observatorio para el mosquito

Precisamente, el estudio de las distintas características del virus, el vector y el medio ambiente son parte de los objetivos que persigue el proyecto de investigación “Red Una Salud: dengue y arbovirus emergentes de importancia médica (DEMIV-OH)”, iniciativa impulsada por un equipo de investigadores de las carreras de Medicina e Ingeniería Civil Biomédica y de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Valparaíso, que junto a entidades asociadas buscan crear un observatorio de detección precoz, prevención y vigilancia para ayudar al control de este insecto que actúa como vector de los virus que causan el dengue y otras peligrosas enfermedades, como parte de un estudio de campo colaborativo e interdisciplinario que es financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID).

Como directora del proyecto, Ximena Collao enfatiza que uno de los productos de esta propuesta es la habilitación de una plataforma digital que gradualmente permitirá conocer la distribución del mosquito Aedes aegypti en Chile, comenzando por la ciudad de Arica y la isla de Rapa Nui, y también acceder a información de interés sobre los riesgos y efectos que su presencia puede tener para la población.

“Lo que este proyecto iniciado en noviembre de 2022 pretende es desarrollar una  herramienta de prevención y vigilancia temprana en entomovirología, que mediante un abordaje One Health e incorporando innovación y nuevas tecnologías, tomando en cuenta la coordinación con las autoridades sanitarias, contribuya a la detección de este insecto, para así lograr su control y, con ello, prevenir que se introduzca el virus dengue y otros arbovirus de importancia médica, como sucede sobre todo en países y latitudes tropicales, los cuales suelen afectar de manera severa a las poblaciones de los territorios donde se encuentra”, concluye su directora.

Fuente:uv.cl

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